
Una hazaña heroíca que recuerdo de mi niñez sucedio en Mancora en el año 2002. Me encontraba en la playa con mi familia, es decir mi papá, mi mamá y mi hermana. Era un dia de verano. Yo tenía nueve años.
Lo que pasó fue que yo decidi bañanrme en el mar por un rato antes del almuerzo, pero en esa playa existe una corriente muy fuerte en el mar llamada “La Chila”. Sin hacer caso a los peligros, me metí a la orilla. Sin embargo, no me di cuenta que la corriente me llevaba cada vez mas lejos de donde estaba; tan lejos que casi no me veían mis padres. Ellos estaban comiendo unos piqueos en la arena, cuando de pronto apareció un señor que estaba en la playa vendiendo accesorios. Él se acercó a mi padre y le preguntó por mi, ya que yo le había hecho un pedido. Mi papá alzo la mirada para ubicarme supuestamente en la orilla, pero se percatò de que yo estaba mucho màs lejos de lo que pensaba sin darme cuenta. Entonces fue corriendo sin siquiera sacarse el sombrero o los lentes de sol, y se metió hasta el fondo donde me encontraba yo. Lo más curioso de esto es que si yo no hubiera estado riéndome y divirtiéndome, me hubiese dado cuenta de que estaba muy lejos de la orilla, y por lo tanto el susto me podría haber ahogado. Me sorprendí al ver a mi papá entrando al mar, ya que yo no tenía idea de lo lejos que estaba. Él me sostuvo en sus brazos y me saco al instante de ahí, llevándome hasta la orilla y salvándome. Felizmente, yo estaba muy tranquila y feliz. Por ello, no sentí miedo y no hubo complicación alguna con la colaboración de la maniobra de salvataje,
Lo que pasó fue que yo decidi bañanrme en el mar por un rato antes del almuerzo, pero en esa playa existe una corriente muy fuerte en el mar llamada “La Chila”. Sin hacer caso a los peligros, me metí a la orilla. Sin embargo, no me di cuenta que la corriente me llevaba cada vez mas lejos de donde estaba; tan lejos que casi no me veían mis padres. Ellos estaban comiendo unos piqueos en la arena, cuando de pronto apareció un señor que estaba en la playa vendiendo accesorios. Él se acercó a mi padre y le preguntó por mi, ya que yo le había hecho un pedido. Mi papá alzo la mirada para ubicarme supuestamente en la orilla, pero se percatò de que yo estaba mucho màs lejos de lo que pensaba sin darme cuenta. Entonces fue corriendo sin siquiera sacarse el sombrero o los lentes de sol, y se metió hasta el fondo donde me encontraba yo. Lo más curioso de esto es que si yo no hubiera estado riéndome y divirtiéndome, me hubiese dado cuenta de que estaba muy lejos de la orilla, y por lo tanto el susto me podría haber ahogado. Me sorprendí al ver a mi papá entrando al mar, ya que yo no tenía idea de lo lejos que estaba. Él me sostuvo en sus brazos y me saco al instante de ahí, llevándome hasta la orilla y salvándome. Felizmente, yo estaba muy tranquila y feliz. Por ello, no sentí miedo y no hubo complicación alguna con la colaboración de la maniobra de salvataje,